EL ALACRÁN
Había una vez un sabio Chino que caminaba con un discípulo y al lado del
camino ve a un alacrán ahogándose en la orilla de un río. El sabio, se
compadeció y quiso sacarlo del agua, al meter la mano para rescatarlo y ponerlo
a salvo, el alacrán le picó la mano con la cola venenosa y cayó al agua donde
otra vez se ahogaba. Al sabio le dolió mucho, pero, intentó hacerlo de nuevo, y
de nuevo el alacrán volvió a picarlo, volvió a meter la mano para rescatarlo,
pero el alacrán igualmente volvió a picarlo.
El alumno, desconcertado le pregunta al sabio, maestro ¿porqué Ud.
intenta salvar a ese bicho que lo único que hace es picarlo cada vez que lo
intenta salvar? El sabio se queda pensando un rato y luego coge una rama seca
suelta, la aproxima al alacrán, éste se sube y lo traslada al suelo
seco.
El sabio le dice al discípulo, el alacrán me pica porque es su
naturaleza de alacrán picar, y yo insisto en rescatarlo porque es mi naturaleza
humana, sólo había que encontrar la forma de ayudarlo, sin que nos haga
daño.
Autor: Anónimo
No hay comentarios:
Publicar un comentario